VANESSA ORTIZ SEVERINO
EVALUACIÓN DE PROFESOR
“Hemos perdido el arte de las relaciones sociales, la humanidad ha olvidado cómo ser feliz”. Enunció en una de sus últimas conferencias el sociólogo polaco, Zygmunt Bauman. Siendo un argumento punzante, deja entrever un camino por el que es necesario transitar: el arte y las relaciones humanas. En nuestro actual mundo en red guiado por la agenda neoliberal, las preguntas acerca de:
-¿cómo nos acercamos?
-¿cómo se construyen audiencias para las artes escénicas?
Se convierten en una realidad certera, que evidencia la necesidad de la alianza tecnológica y humanística, desde la creatividad y el fortalecimiento de los lazos humanos. Este contexto inicial, ha sido el lugar desde el que Juliana León, aborda su proceso creativo, gracias a su espíritu inquieto y sus aptitudes de comunicación, que le han permitido tener una mirada plural de las artes escénicas, incluyendo sus habilidades transdisciplinares, Juliana ha recogido investigaciones y acercamientos, valiosos, libres y vanguardistas, acerca de la relación entre producción escénica, público, audiencias y gestión cultural.
Juliana tomó la clase de Creadores, gestores y espacios de circulación, con una intención firme por entender la esencia tras bambalinas, del relacionamiento social que implica gestionar un proyecto escénico. Sus conocimientos en comunicación, le han permitido eclipsar los vacíos comunes alrededor de la intermediación cultural, Juliana es una artista hábil para identificar recursos creativos en su propio universo y en el de otros, lo que le facilita la creación de estrategias que abarcan imaginarios, capaces de alimentar y agregar valor a cualquier creación.
Su desempeño académico da cuenta del trabajo genial de una mente y un cuerpo curiosos y perseverantes. Su fascinación por la voz y el teatro musical como herramientas para expresar, vibrar y compartir; y la gestión cultural como canal de reencuentro, le regalan un perfil escénico escaso y virtuoso.
PLACE fue el primer trabajo formulado por Juliana para la clase, un proyecto con una clara apuesta por entender las lógicas de comunicación alrededor del ecosistema escénico de Bogotá. Una plataforma de difusión de la oferta de teatro en la ciudad, que explora las relaciones entre las audiencias, las pasarelas de pago y las dinámicas mediante las cuáles se da a conocer la programación de compañías y espacios. El proceso de investigación y formulación, evidenciaba la posibilidad de añadir valor a la relación entre artistas, organizaciones e instituciones culturales y público. En la visión de Juliana, cada línea estratégica del proyecto tenía un sentido dentro de los momentos dramatúrgicos de los eventos escénicos; y la forma y la funcionalidad, se fundían con un tinte creativo y práctico.
Con este planteamiento, sus inquietudes tomaron un rumbo claro hacia la investigación de audiencias y el relacionamiento social, como factor decisivo de una puesta en escena. Estos indicios le permitieron acercarse a un planteamiento metodológico, para crear estrategias que incidieran en la creaciones de redes, en el apalancamiento en los públicos y los recursos abiertos como factores clave de expansión de las artes escénicas.
Tuve la fortuna de acompañar a Juliana en la estructuración de su tesis de Comunicación Social “Una mirada estratégica hacia las audiencias teatrales en Bogotá”. Un proceso de seis meses que nos permitió tejer ideas claras, alrededor del fortalecimiento de las relaciones entre los receptores de los mensajes artísticos y los creadores escénicos.
En este esfuerzo, Juliana logró la conexión de conceptos que fomentan la creación de actitudes, creencias y conductas, en las mentes y los cuerpos de los espectadores actuales y de los potenciales, atravesada por pertinentes estrategias de comunicación organizacional y la apertura a nuevos roles de las audiencias.
Juliana mantiene una conversación profunda y dialéctica con su ser artístico, desde la construcción de actos cotidianos que permiten entender la apuesta performativa de su investigación, en la difusión y el relacionamiento social, como eje vertebral de la construcción de públicos, audiencias y batalla contra el síndrome de la sala vacía.
Ver su desarrollo profesional, incluyendo sus prácticas como jefe de prensa en la Casa del Teatro Nacional, ha sido un motivo de orgullo y satisfacción, entender la exploración ambiciosa de un nuevo perfil de artista escénica, que busca una identidad transdisciplinar, combinando campos del conocimiento, que le permiten fluir y avanzar.