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Puesta en escena Visión Somática
Docente: Emilsen Rincón 
07.2018

Conocer mis hábitos para tener opciones a la hora de crear o improvisar 
Investigación somática

Como parte de la carrera de Artes Escénicas, escogí la asignatura Visión Somática, una clase que se plantea utilizar la somática en la puesta en escena e investigar alrededor de esta, partiendo de prácticas de algunos investigadores reconocidos en el campo para que cada estudiante se haga preguntas sobre sí mismos y entre otras, de su papel como creadores e integrantes de su contexto. La clase es un espacio para reflexionar sobre la somática como eje transversal de la carrera, acompañado de los estudios del performance y de la improvisación. Es así como llegamos al término ejecutante-creador, designado para describir al egresado de la carrera de artes escénicas de la Pontificia Universidad Javeriana, en donde surge una doble necesidad, la de ejecutar y la de crear en esa ejecución, y sobre esta, varias preguntas. Con el fin de articular estas ideas en mi proceso a lo largo de la carrera, he decidido hacerme una pregunta por la creación en mí, es decir, sobre cómo yo puedo crear.


Con el objetivo de formarme para el futuro, la carrera me plantea preguntas alrededor de quién soy yo como artista, y qué voy a hacer cómo tal. En mi caso, aún tengo un discurso muy difuso alrededor de esto, y por ende, poner en escena este discurso se me dificulta. Es por esto que antes de esta asignatura, y después de haber tomado otras asignaturas directamente relacionadas con la creación, la palabra “creador” me producía pánico, porque pensar en que yo debo crear algo a partir de una necesidad que no tengo clara, sin un objetivo conciso en dónde mi discurso de artista esté implantado, parecía una idea inconcebible dentro de mi cabeza. Saber que para salir adelante en el medio sin que por arte de magia “me descubran” y que no necesito permiso de nadie para ser artista sino que yo desde mí misma tengo la capacidad de crear conscientemente, me parecía aterrador.


Todo esto tiene que ver con exponerme, con hacer una declaración propia, definirme y creer en ello. Pero así tenga cantidades de información en mi ser sobre este hacer en el que me he visto expuesta y en donde trato de creer en mis declaraciones, en los momentos de creación me paralizo. Sé que tengo herramientas, pero por alguna razón no están disponibles. Hoy reconozco que esta indisponibilidad se debe a la forma en la que he aprendido la información y en la falta de conocimiento sobre mí misma. Si durante la ejecución se crea, me doy cuenta que no soy consciente de cómo lo estoy haciendo, no es que no pueda crear porque lo hago todo el tiempo, pero lo hago desde un punto de inconciencia en donde no sé qué estoy haciendo en cuanto a la creación, y desde este desconocimiento, potenciar lo que sí hago, resulta complicado. Entonces considero que investigar sobre mí misma alrededor de mis procesos creativos y traer esta conciencia me ayudará a aclararme como artista y a potenciarme como creadora.


Encuentro una primera luz en el concepto de hábito de Feldenkrais. Puedo traer la conciencia hacia mí al reconocer mis hábitos, para usarlos en la creación, y podré transformarlos para esta misma. Pero todo parte del conocimiento de estos hábitos. Es así cómo llego a mi pregunta, ¿Cómo amplío el rango de conocimientos sobre mí, mis hábitos y mis comportamientos para poder usar estas opciones en la creación y la improvisación en el ámbito de lo escénico? Que va directamente ligado con, ¿Cómo el conocimiento sobre la conciencia y el estar presente, puede acompañar un proceso creativo para que esto sea más cercano a mí y entenderme como creadora?


La importancia de la clase de Visión Somática recae en que retoma lo que se ve en otras clases tanto de somática como de otras áreas, aclarando lo que en un principio parece obvio o pasa desapercibido y de esta forma invita al estudiante a ver la carrera desde otro punto de vista. En mi caso, pude atar cabos alrededor de la propuesta de la carrera y cómo esta está presente en todas las áreas. La visión somática me despierta la sensación y la percepción y así la conciencia del hacer dentro del concepto de lo artístico. Pero parte de mi respuesta a esto es racionalizar las sensaciones, ocasionando una caída en el llanto. Es parte de mi dificultad para investigarme, porque así el pensamiento esté involucrado, creo que racionalizar todo no es el camino.


Sé que parte de la respuesta está en la percepción. ¿Cómo me percibo desde adentro? Al principio de la clase, el estar con uno mismo y solo ser, me lleva a un estado de relajación, calma, apertura y aceptación. Entonces me preguntaba, ¿y eso cómo lo relaciono con ser ejecutante-creador?


La carrera de artes escénicas plantea una formación integradora de acciones, comportamientos y prácticas, que son estrategias de creación. Yo durante el aprendizaje de las prácticas me enfoco más en la forma de las mismas, en su uso tanto para el hacer escénico como para la vida y en lo que se debe hacer para una ejecución “correcta”. Es decir que poco me preocupo por cómo estas son estrategias de creación. Ahora que me he propuesto redireccionar esta atención, tengo un nuevo punto en dónde ponerla y así articular el conocimiento que tengo en pro de algo más concreto y abordar la formación técnica desde una reflexión y comprensión de mí misma como ser sensible, de la que a veces carezco.


Revisando mis bitácoras anteriores me di cuenta que mi visión somática ha estado un poco ausente. He notado que duré una larga parte de la carrera sin hacerme preguntas sobre mi proceso personal y mi aprendizaje. Luego, tuve un periodo en el que las preguntas somáticas se dirigían específicamente a mi organización física. No había entendido la importancia de mis experiencias somáticas alrededor de la creación, mi comportamiento, el movimiento y la acción.


En esta clase entendí que es posible usar la somática para la creación ya que al tener esta forma de pensar, puedo estimular la creatividad y el aprendizaje a partir del análisis y la construcción de hábitos.


En la investigación sobre mí misma ahora encuentro la posibilidad de dirigir mi atención hacia mis formas de hacer, con el objetivo de usar este reconocimiento para la creación. Como “formas de hacer” es muy amplio, lo delimito en el hacer escénico, que es inseparable del movimiento y el pensamiento propios de la escena. Al pensar en esta pregunta, surge la posibilidad de analizar mis hábitos pasados de creación para tenerlos más claros. Aunque se trate de algo en el pasado, es un recurso para ver cómo me comporto cuando no soy consciente. Esto porque creo que si me grabo durante este periodo improvisando, tendré mucha más atención en mi comportamiento y este posiblemente sea alterado.


También quise aprovechar que durante este periodo intersemestral estoy tomando la clase de Composición a partir de los Viewpoints, lo que me ha llevado a improvisar y a preguntarme por los procesos por los que paso durante estas improvisaciones. Es por esto que mi pregunta no va solo sobre la creación sino más específicamente hacia la improvisación, que es otro de mis terrores en la carrera, y sobre cómo creo en esta.


Según el programa de la carrera, la improvisación es una habilidad técnica que exige centrar la atención en el proceso presente y así transformarlo. Lo que puedo rescatar de la improvisación es que se crea una coreografía viva, un espacio en el que yo soy una ejecutante-creadora que hace su labor en el momento presente, con cierto grado de conciencia sobre mí y de mi relación con los demás improvisadores. Esta atención cambia en el momento en que en lugar de dejarme llevar soy activamente consciente de los hábitos a los que recurro durante estas.


Sin embargo es imprescindible reconocer al otro en las improvisaciones en esta clase ya que a partir de ese entorno determinado es que establecemos patrones de comportamiento específicos.


Me pregunto sobre la atención, el foco interno y el foco externo que debo tener, y una mirada sobre mí misma para poder analizar y comprender. Esta atención debe variar de una a la otra. Mientras tanto la improvisación sigue. Después de la improvisación me es muy difícil recordar lo que hice a menos que centre detalladamente mi atención en esto. Pero descuido a los demás. Por eso mi pregunta es sobre cómo ampliar este conocimiento, ¿qué recursos puedo utilizar para observarme durante y no solo hacer por hacer? Y ¿Dónde pongo mi atención durante la improvisación?


Por la forma en la que ha sido dirigida la clase, la pregunta indudablemente me lleva a pensar en mis propias formas de aprender, cómo lo hago y cómo lo puedo hacer. Esto mismo llevado al reconocimiento de mis hábitos me lleva a ¿cómo me observo para reconocer mis hábitos?


Leyendo “Qué es somática” de Mullan, reflexiono sobre la dificultad en mí de desarrollar una conciencia o una visión somática, porque, yendo más hacia mis hábitos cotidianos, me es más fácil recurrir a otras personas u apoyos distintos a mí para encontrar soluciones. El estar conmigo también me aterra. No hay que buscar excusas, pero si entiendo que la carrera está proponiendo una cultura somática que no era parte de mi cotidiano, entonces alentarme a una percepción sensorial propioceptiva ha sido un proceso largo en el que quiero seguir indagando.


Me propongo una posibilidad de analizar mis hábitos en mis creaciones pasadas para tenerlos claros. Me pregunto ¿Cómo creo y a partir de qué? Es decir, ¿de dónde salen las pautas para mis creaciones? Así cree todo el tiempo, en este momento solo viene a mi mente un ejercicio de creación que hice para el Laboratorio de Análisis de Movimiento – Laban. Entonces me pregunto ¿qué pasó en mí al momento de hacer esa creación? Sé que había recibido estímulos nuevos al incorporar muchas sensaciones que no conocía conscientemente, y que mi creación fue a partir de mi relación con este nuevo aprendizaje, es decir, puse en escena una reflexión sobre mí comportamiento a partir de las pautas de Laban. Sin haber tenido este nuevo conocimiento, no sé de dónde habría podido desarrollar una creación, es por eso que normalmente me siento estancada antes de empezar a crear, porque no sé de dónde agarrarme.


Lo que me lleva a cuestionar mi aprendizaje, ¿Cómo aprendo yo? ¿Cómo puedo aprender a aprender? ¿Cómo he aprendido anteriormente, qué formas de aprendizaje he utilizado en la carrera y cuales son más efectivas? ¿Cómo me dispongo a aprender conscientemente? ¿Es posible que la razón por la que no tengo los recursos disponibles sea por la forma en que he aprendido? ¿Cuáles y cómo son mis hábitos en el aprendizaje?


Pero retomando mi pregunta por la creación, a partir de la visión somática, me pregunto ¿Cómo usar mi nuevo aprendizaje para creación? ¿Cómo puedo darme cuenta de la forma en que mi aprendizaje es parte de un proceso creativo? ¿Cómo puedo crear al poner la atención en mí? Y sobre todo, articulándolo con la composición basada en viewpoints, ¿Cómo me entiendo yo como una ejecutante-creadora desde el movimiento en la improvisación?


Gran parte de mi investigación se centra en el hábito ya que a partir del reconocimiento de este es que puedo variarlo y hacer algo distinto a lo que siempre hago. También es por medio de estos hábitos que veo cómo soy en este momento y cómo respondo a las situaciones por medio de ellos. El hábito es un lugar cómodo de lo que yo ya sé hacer, pero hasta que no sepa qué es lo que sé, no voy a poder moverme de ahí, por eso es que esta conciencia de ellos es importante.
Sin embargo, en clase notamos que la creatividad no está en el hábito sino en lo que no sabemos hacer. Porque si uso mi hábito, en realidad no soy yo quien está creando, es el hábito que además es parte de la forma en la que aprendí una vez a relacionarme o comportarme en un contexto, que no necesariamente es el contexto para el que estoy usando el hábito ahora.


Buscando respuestas a mi pregunta de cómo investigo mis hábitos, he encontrado un sinnúmero de posibilidades durante estas semanas, entre ellas, la autoconciencia a través del movimiento, la sensopercepcion, la disponibilidad para el hacer desde diferentes puntos de vista, que lo puedo relacionar directamente con viewpoints, y el estado de alerta con un foco orientado tanto hacia adentro como hacia afuera.


Todos los días, en los ejercicios prácticos de ambas clases, he tenido la oportunidad de observarme. A veces solo hago y luego mediante la recordación puedo analizar lo que hice. Otras veces, trato de hacerlo al mismo tiempo. Pensé que iba a ser muy sencillo registrar acciones específicas como por ejemplo, “constantemente empiezo mi acción improvisada desde el movimiento de mis hombros”, o “tiendo a ir al piso con todo mi cuerpo y quedarme en él mucho tiempo”. Sin embargo no fue tan sencillo, especialmente porque no todos los hábitos son físicos y también porque la mayoría de las prácticas se enfocaron en salir de estos hábitos para encontrar nuevas formas de hacer.


Por ejemplo, en la primera sesión con la maestra Emilsen, la práctica se dirigió a la conciencia de la línea media. Ese día el iniciar el movimiento de los hombros dejó de aparecer. También porque el espacio de estas prácticas se ha abierto para la investigación consciente en donde no recurro al hábito, o por lo menos, no al mismo hábito al que recurro desde la inconsciencia del hacer por hacer en otras clases.


Además, el centrar la atención en nuevas pautas para el hacer, hace que yo haga diferente. En esta misma sesión se trabajó sobre el apoyo en las costillas. Pensar en una nueva forma de apoyo, en dividir mi cuerpo y diferenciar izquierda de derecha, que luego se potenció en la idea de hacer movimientos asimétricos con el cuerpo ya cambiaba mi respuesta en modo automático.


Con el pasar de las clases esto se volvió rutinario pero siempre distinto, con diferentes pautas en dónde enfocar la atención durante la investigación del movimiento o el movimiento en sí. Entonces el movimiento dejó de ser el movimiento por sí mismo y empezó a ser un momento de acción con atención, lo que me hizo más consciente, alteró mis patrones de pensamiento y me permitió un acercamiento a la sensopercepción.


Por otro lado, fue en las clases de viewpoints donde vi mis hábitos durante las improvisaciones. Las pautas en esta técnica están orientadas hacia la escucha de lo que pasa alrededor mío en la escena y de cómo yo respondo a eso. El trabajo de las mañanas en mí alteraba el trabajo de la tarde, pero no siempre hacia todo con esta misma atención o disposición de la mañana. El hacer cobraba sentido a veces, pero muchas veces me encontré “despertándome” en medio de la improvisación, la atención al hacer para observarme llegaba más tarde y aunque pensé que esta era la forma de abordar la investigación, me costaba mucho observarme en esta situación porque mi foco en lo externo era más fuerte.


Los últimos días pude verme en el espejo haciendo formas. He notado que al no saber qué estoy haciendo, no hago formas claras y probablemente por eso me es difícil guiar al grupo en las improvisaciones grupales. También por eso se me dificulta el auto-observarme. Me doy cuenta de que mi cuerpo, en la inconsciencia no es concreto y surge la necesidad de concretar lo que hago mediante el sentido que le estoy dando.


Sin embargo, en las prácticas de visión somática el sentido es dado por la forma en que yo entiendo las pautas. Entre más claridad le vea yo a una pauta, me permito más el juego, y esto me hace salirme de lo que siempre hago. O usar lo que siempre hago de una manera consciente. Sé que es un proceso que toma tiempo, pero estas clases me han permitido empezar a notarlo. Ahora surge una nueva pregunta sobre las pautas que me puedo plantear a mí misma cuando no haya acompañamiento en estas prácticas y esté sola en esta búsqueda por el sentido.


El hábito se reconoce y cambia por medio de la observación y de la repetición consciente. Es posible encontrar cada vez más pautas en el detalle de la acción, enfocando la atención hacia algo en lo que tal vez no la enfoco nunca. Esto me permite nuevos retos. Entre estos está el enfocarme en algo de mi actuar, de mi pensar, puedo también poner la atención en algo más durante mi hacer, o en cómo me relaciono con algo externo a lo que estoy haciendo. En el juego por enfocarme en distintos detalles, se despierta mi atención, surgen las variaciones en el hacer y me permito estar en una transformación de ello en el momento presente.


Indagando en el hábito, indudablemente llego al patrón. Si mi interés está en conocer mis hábitos, será más provechoso también conocer mis patrones. Por medio de este reconocimiento será posible repatronarme como un ser polivalente, de lo contrario, la investigación de mis hábitos se quedará en la reafirmación de mis patrones y no habrá cambios, viéndose limitado mi aprendizaje. Cómo idea resulta totalmente comprensible, pero traerlo a la práctica es más complicado. Aún no sé cómo observar mis patrones. Así que la forma de cambiarlos es buscando otras maneras de hacer, alterando mi sistema nervioso central para que estos cambien. Espero llevar la investigación a hacer un repatronaje más consciente, pero por ahora estoy en este lugar.


Todo esto me trae de vuelta a mi aprendizaje y a mi sistema nervioso central. Sigo indagando el por qué los recursos no están disponibles, ¿es posible que semestres enteros de clases se hayan quedado en la inconsciencia y no hayan pasado por el sistema nervioso central? Tomo como ejemplo las clases de técnica básica de danza, entre las que están, ballet, jazz y danza contemporánea. Es muy frecuente que los maestros me digan que me falta algo, que no me ven en clase, o que hago todo bien pero que no hay nada más. De aquí es que he tenido siempre una pregunta por la presencia en el hacer, porque es como si haciendo estuviera ausente. Hoy me doy cuenta de que esto puede ser porque mis acciones carecen de sentido, y esa falta de claridad hace que ni siquiera mis formas sean concretas. Lo relaciono con Feldenkrais y el sistema nervioso central: tal vez no les doy sentido porque no he puesto mi atención en el presente y en el detalle. Lo que ahora me invita a hacerlo y a explorarlo, tal vez esta conciencia también me ayudará a tener una disponibilidad más variada a la hora de improvisar y entender que del conocimiento, quien elijo soy yo. Si no soy consciente, estoy perdiendo muchas posibilidades y por eso no avanzo como podría, no encuentro sentido y me cuesta ser concreta.


Esto me aclara la naturaleza de la carrera sobre el estar presente, y que esta presencia trasciende el pensamiento y el movimiento. He encontrado valioso de las prácticas somáticas la apertura hacia la sensación y la percepción porque hacen una diferencia en este hacer. Si estoy conectada con estos aspectos de mí ser, resulta más cercano recurrir a ellos que al pensamiento para recordar una improvisación. Esta conexión o disponibilidad se da a partir de la relajación, el enfoque en el detalle consciente sobre mi estado, el reconocimiento de cómo soy yo y sobre la innovación a partir de mí. Es así como mi indagación en la carrera ahora tiene una dirección hacia buscar intenciones claras y centrar mi atención.

 

Por ahora encuentro cierta comprensión sobre el hacer y los cambios hacia dónde puedo orientarme. Noto que el detalle y la pauta sobre el detalle en el que voy a enfocar mi atención son lo que dan claridad, que a partir de escucharme y aceptarme puedo ir desarrollando una “autoridad interna” y por medio de esta puedo crear un discurso claro y coherente. Por discurso me refiero a “tener algo que decir”, sin importar el medio por el que lo comunique, es decir, no necesariamente involucra un tipo específico de lenguaje.


En mi búsqueda por conocer mis hábitos me doy cuenta de que abuso de poner mi atención en el pensamiento, y descuido otros componentes de la acción, como lo son la sensación y la percepción, y en esto se ve afectado mi compromiso con el movimiento. También sé que pensar en muchas pautas a la vez no me llevará muy lejos y que encontrar pequeñas y sencillas pautas me permitirá indagar cada vez más y transformar dicha indagación.


Lo más importante es reconocerme como un ser en presente, con la capacidad de hacer y de transformar y que esta transformación en mí es aprendizaje y creatividad. Es por eso que la visión somática es parte del eje central de esta carrera, porque lo más valioso es lo que puedo hacer yo a partir de mí misma, y tener esto claro me ayudará en mis procesos de creación.


Ahora me debo dar la oportunidad de vivir esto más allá de la teoría y llevarlo a lugares aún desconocidos para conocerme de una manera más completa y de esta manera poder transformarme y ser parte de la transformación constante del contexto en el que estoy.


Referencias:
Hanna, T. (1986). ¿What is Somatics?¿ Somatics on the Web, Retrieved 6 Aug. 2007 from http://www.somatics.com/hannart.htm
Mullan, Kelly Jean, (2012). The Art and Science of Somatics: Theory, History and Scientific Foundations, Thesis Submitted to Skidmore College MALS Program In partial fulfillment of the requirements for the degree of Master of Liberal Studies, Skidmore College, March 2012, Pg. 62.
Pontificia Universidad Javeriana, (2012). Proyecto para la Apertura de Programa Carrera de Artes Escénicas.
Schechner, Richard. (2006). Performance Studies, New York: Routledge.

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